Categoría: INICIO

Entrevista Radio Cumbre

Entrevista con el periodista Mauricio Rojas del programa el Rompecabezas por Radio Cumbre.

 



O fortalecemos un Estado Nación soberano o nos arrodillamos ante los designios del FMI

El acuerdo del Gobierno con el FMI por el que aspira a recibir un préstamo de 50.000 millones de dólares con la contrapartida de injerencias y condicionalidades en la política económica, tendrá consecuencias adversas para la mayoría de la población. 

Se trata de un acuerdo stand by (un crédito a desembolsarse en varias etapas, sujeto a que se cumplan ciertas condiciones) de tres años de duración. Para recibirlo entero, Argentina deberá reducir su déficit fiscal del actual 3,2 por ciento del PBI al 2,7 por ciento para fines de 2018; al 1,3 por ciento para 2019 y a cero para 2020, una meta casi imposible que a la vez supone un ajuste de 20.000 millones de dólares (que necesariamente incidirá en los sectores más vulnerables) y una perspectiva de estancamiento.

¡Qué lejos estamos de los prometidos 20 años de crecimiento anunciados hace poco por el ministro Nicolás Dujovne y el presidente Macri!

Otra condición del FMI es recortar las jubilaciones y pensiones, la obra pública y los aportes del Tesoro nacional a las provincias. El acuerdo incluye, además, una reforma de la carta orgánica del Banco Central que le otorgará más autonomía del gobierno y eliminará todas las transferencias del BCRA al Tesoro nacional.  Nadie puede creer en serio en la zoncera de la autonomía del Banco Central. La autonomía del BCRA es utilizada para sustraer la institución del control democrático y entregarla al poder financiero.

Las condiciones acordadas serán evaluadas diaria, mensual y periódicamente por el organismo internacional, con lo que ocurrirá un monitoreo externo de la política económica local.

Los datos en sí mismo expresan la gravedad de la hipoteca a la que se compromete la Argentina, lo que representará una carga dolorosa sobre el conjunto de la sociedad, especialmente sobre los sectores de menos ingresos.

El producto bruto interno expresa la riqueza producida en el país. Sin embargo, cuando ese dinero termina convertido en moneda extranjera y es depositado en cuentas bancarias extranjeras o en inversiones especulativas, estamos ante un proceso de fuga de divisas y especulación. Se trata de un ahorro sin uso específico que sale del sistema económico.

La salida de riqueza del circuito económico hacia destinos externos es una característica inherente al modelo económico del gobierno de Mauricio Macri. Y esta característica ha derivado en una crisis cambiaria, que llevó al gobierno a recurrir al FMI. La salida de divisas del país ya alcanza casi 42.000 millones dólares desde la asunción de Macri como Presidente en diciembre de 2015, es decir, en menos de tres años.

En este marco, el gobierno nos plantea que es necesario desregular completamente la economía para lograr la llegada de inversiones productivas, pero como eso no ocurre, es necesario recurrir al crédito externo, dado que los capitales extranjeros que llegan lo hacen atraídos por las altas tasas de interés que ofrece el país. Se llevan el dinero que obtienen como ganancias por la especulación financiera y es así que el crédito que llegará desde el FMI volverá a entrar en ese circuito especulativo para luego volver a salir del país. ¡Eso no se sostiene en el tiempo!

La compra de Lebacs es la vía más habitual por la que se fugan capitales de Argentina: un tipo de bono creado por el BCRA cuyo riesgo es bajo (el Banco Central garantiza el pago), el rendimiento es rápido (vencimiento de 30 días) y a la vez es alto, 40 por ciento anual. Las Lebacs son el instrumento con que han reactivado la llamada “bicicleta financiera”. Los capitales especulativos ingresan sus dólares al país, los cambian a pesos, compran Lebacs, las colocan a 30 días, venden los bonos y, con la diferencia, vuelven a comprar dólares que, gracias a la ausencia de restricciones y regulaciones, pueden sacar libremente del país hacia cualquier destino, incluidos los paraísos fiscales. ¡Tal es el impacto de este negocio sobre la fuga de capitales que el propio FMI le puso como condición a la Argentina eliminar las Lebacs! 

El problema es que la operatoria de fuga de divisas no se hace sólo con las Lebacs. ¡Todos los bonos emitidos por el Ministerio de Economía pueden ser formas de fugar capitales! ¡También las regalías y las patentes son formas de fugar divisas! ¡Las mineras y las grandes corporaciones agropecuarias tampoco tienen restricciones para sacar sus ganancias del sistema económico argentino, porque desde febrero de 2016, cuando Macri firmó los decretos que eliminaban las retenciones, pueden disponer de sus dineros como quieran!

¿Acaso la llegada del crédito del FMI frenará la salida de capitales? El FMI podría pedir que se regule el sistema financiero del país, tal como lo señala el artículo 6 de su estatuto. Sin embargo, no está entre las condiciones planteadas para liberar el primer tramo del préstamo.

Se trata de falta de regulaciones en el sistema financiero y económico del país. La cultura del dólar está instalada entre los argentinos, de manera que para desactivarla es necesario un programa económico que contemple otras formas de ahorro creíbles para recuperar la confianza en el sistema económico. Ahora bien, ¿quiénes podrían llevar adelante estas medidas? ¿Los empresarios devenidos funcionarios públicos que tras el escándalo de los Panama Papers debieron reconocer cuentas bancarias en paraísos off shore? 

Las políticas puestas en marcha indican la intención de fortalecer la preeminencia del capital respecto del trabajo, con una valorización financiera sustentada en el endeudamiento externo y las producciones primarias exportables. Se trata de un modelo de apertura de la economía de par en par, sin regulaciones, que termina atrayendo capitales sólo de especulación financiera, incapaz de sostener la balanza comercial.

El poder económico está conforme y avala. Los especuladores reciben noticias de nuevos y renovados instrumentos para apostar con sus colocaciones. Los acreedores cobran e incluso diversifican sus carteras. Los que pueden trasladan a precios y suman ganancias en sus balances, con posibilidad de remitir utilidades al exterior si fuera necesario o incluso fugar capitales.

Los perjudicados son la mayoría de la población, sea por el ajuste fiscal que afectará el gasto social, como por las reformas estructurales, especialmente las reformas laborales y previsionales.

Estas políticas llevan al país al fracaso. Políticas que ya demostraron su fracaso por qué ahora deberían tener otros resultados.

Hasta ahora, ha sido imposible imponer la “africanización” de nuestra sociedad. Si bien 17 años atrás el FMI hundió al país en la peor crisis institucional de nuestra historia, la resistencia social impidió la reconversión deseada por esta entidad. Pero con la desesperada vuelta al Fondo, hoy, nuevamente, el FMI pasa a pretender diseñar –o, en el mejor de los casos, condicionar– toda nuestra política económica.

¿Será posible imponer semejantes planes?

Hace apenas un par de días, el Presidente afirmó que su proyecto económico sigue siendo el indicado, pese a los vaivenes financieros. Macri ratificó que el ajuste deberá acelerase y remarcó que la baja del déficit fiscal es primordial para que la Argentina crezca de manera sostenida.

Nosotros sabemos que no se trata de un problema fiscal. El problema es el modelo. No es la pericia o impericia de un funcionario.

Hay una entrega de soberanía total. Ya no importa tanto quién es el Presidente del Banco Central. Es el Fondo el que revisará, el Fondo el que dirá.

El gobierno ha aceptado ceder una significativa porción de soberanía, cuyos efectos iremos sintiendo a lo largo del tiempo. Es el gobierno que más endeudamiento va a dejar a futuro, en apenas dos años y medio de gobierno.

O ponemos medidas regulatorias o gobiernan los mercados.

O fortalecemos un Estado Nación soberano o nos arrodillamos ante los designios del FMI.



Discurso media sanción ley de Interrupción voluntaria del embarazo

Video:

 

Audio:

Enlace YouTube:

https://youtu.be/KCenNXWa4Q4



Ciampini: “La provincia va en camino a caer en los brazos de Cambiemos”

En diálogo con La Tecla Patagonia el Diputado Nacional neuquino se refirió a la actualidad del peronismo a nivel nacional y provincial. “Los posicionamientos personales no sirven para nada, lo que sirve es la política”, aseguró el legislador

El diputado nacional por Neuquén, Alberto Ciampini, dialogó con La Tecla Patagonia respecto de la realidad política provincial y nacional. Hay una instancia que amerita que se discuta política y no posicionamientos personales e individuales que lo que hacen es favorecer al oficialismopara seguir con sus políticas de desestructuración de un sistema económica que estaba insertado en el país”, dijo el legislador consultado sobre la posibilidad de la unidad del PJ nacional hacia 2019.

En esa línea, Ciampini aseguró que “hay que seguir batallando sabiendo que los posicionamientos personales no sirven para nada, lo que sirve es la política, y esto es lo que tenemos que tratar de demostrar nosotros como dirigentes hacia la sociedad, para que crea nuevamente en una instancia superadores y no que retrotraiga a los destinos del país”.

Al consultársele sobre posibles nombres que encabecen la unidad del peronismo, el Diputado Nacional expresó que “centrarlo en nombres es muy simplista. Creo que acá lo que tenemos es que ordenar la política, con un eje básico sobre el tema social y laboral que estamos viviendo, y con una economía que pasa a ser dependiente de los destinos de organismos internacionales. Sobre esa base, los candidatos que nosotros tengamos para exponer a la sociedad estarán, pero estos fundamentos básicos de establecer pautas sobre estos objetivos tienen que ser prioritarios”.

Respecto del futuro del PJ en la provincia y las aspiraciones a 2019, aseguró que su preocupación pasa  porque “la provincia va en camino a caer en los brazos de Cambiemos sino se tiene en cuenta todo lo que está pasando. El problema más grave no lo tenemos nosotros como PJ sino que lo tiene el MPN en cuanto a su conducción. Hay que marcar cual es la diferencia política y no ser solidarios a Cambiemos. Mi preocupación es esta. Neuquén es una provincia que siempre fue teniendo un destino progresista, no neoliberal, y creo que está cayendo en esa instancia. Por falta de Gobierno y por el avance que está teniendo el oficialismo nacional en la provincia”.

Por último, Ciampini aclaró que “nosotros ya hemos establecido en las últimas candidaturas a diputados cuáles eran las diferencias y hemos tenido un fuerte apoyo de la sociedad. Por ese camino vamos a seguir trabajando”.

 

Nota:

http://www.lateclapatagonia.com.ar/movil_2/_noticia_32130.htm



Rechazo al FMI

El diputado nacional Alberto Ciampini repudió la decisión del gobierno nacional de endeudar al país con el FMI. “Es una historia conocida para la Argentina” sostuvo el legislador.  Manifestó que “estos organismos de crédito internacionales que responden a las potencias imponen condicionalidades de ajuste que siempre terminaron perjudicando al país y especialmente al pueblo trabajador. Exigen un paquete de ajuste y reformas que implican además de la caída de los salarios, de las jubilaciones y de mayor precarización laboral un fuerte debilitamiento de la soberanía”.

Ciampini recordó la campaña presidencial de Macri, en la que “el pueblo argentino ha sido engañado y estafado por el gobierno ya que no votó para volver a las peores épocas de sometimiento y endeudamiento con el FMI”.

Finalmente, el diputado neuquino sostuvo que “de esta manera el gobierno pretende continuar con la política económica de valorización financiera y fuga de divisas a paraísos fiscales sin atacar los problemas estructurales de la economía que son los causantes de la falta de divisas, y por el contrario los profundiza. Medidas que ya probaron ser causantes de crisis no pueden dar otros resultados. El gobierno de Macri fabricó una crisis para legitimar una redistribución regresiva del ingreso y con este acuerdo con el FMI lo profundizará”.



De Menem a Macri: La vuelta de la política energética neoliberal

El día lunes 23 de abril el presidente Mauricio Macri viajó a territorio neuquino y todavía no nos queda muy claro a qué fue. Quizás eligió Vaca Muerta como símbolo del futuro del país, como símbolo de la producción, como símbolo de un buen proceso. Le agradecemos a Macri el reconocimiento al desarrollo, a la inversión y al esfuerzo de la gestión de gobierno de nuestro espacio político. Pero ese esfuerzo no lo hicimos a costa de los argentinos, sino que lo hicimos con todos adentro.

En el mes de mayo del año 2012 esta cámara sancionó la ley 26.741 que declara de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos, a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social, y el crecimiento equitativo y sustentable de las provincias y regiones. En ese marco en su artículo N° 7 la ley estableció de interés público y sujeto a expropiación el 51% del Patrimonio de YPF, nuestra empresa de bandera líder del sector energético.

Lo acertada de esta histórica decisión se puede ver cristalizado en los datos: la producción de crudo en Argentina comenzó a recuperarse a partir de la renacionalización de YPF. Así según el OETEC[1], se desaceleró la tendencia declinante de la producción y mejoró ostensiblemente su performance de allí en más. En 2015, se logró revertir la producción a la baja. El rol jugado por YPF fue estratégico a partir de 2012 en la recuperación.

Hoy por el contrario vemos que se paralizó esa recuperación y crecimiento liderado por YPF, ya que en 2017 se produjo menos crudo que en 1992. En Neuquén por ejemplo entre 2015 y 2017 se redujo la producción en un 6,6%, siempre según la información elaborada por el OETEC en base a datos oficiales del Ministerio de Energía.

En cuanto a las importaciones en 2017 crecieron un 319% sobre 2015. A enero de 2018, el gobierno de Macri llevaba importados un 57% más que lo importado durante los dos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner.

En cuanto al gas cerró su producción en 2017 cayendo un 1%, la primera caída desde 2014 y la peor desde 2013. La renacionalización de YPF también había sido fundamental para la recuperación de la producción. En perforación de pozos también asistimos a un proceso de desinversión ya que 2017 cerró por debajo de 2012.

Para las principales provincias de la OFEPHI el producto de la caída en la inversión y la producción en el sector significó perdidas por regalías del orden de los 393 millones de dólares desde la asunción de Macri[2].

Los aumentos y los tarifazos en los servicios públicos se ha comprobado que no provocaron ninguna lluvia de inversiones y solo han generado más ganancias extraordinarias para empresas multinacionales que la fugan al exterior. Por el contrario, para la población ha significado una disminución real de los salarios.

Ahora el gobierno pretende trasladar la carga económica para frenar el tarifazo a las provincias que de por si con esta política energética neoliberal perdieron ingresos por regalías.

Hay que preguntarse qué relación tiene la política energética con el modelo económico de país. La ley 26.741 de soberanía y autoabastecimiento de hidrocarburos lo expresa claramente: desarrollo con inclusión social.

¿Energía cara y dolarizada sin regulación para acrecentar las ganancias y la fuga de unas pocas multinacionales como sucedió en los noventa o energía a precio local subsidiada para la industria y el consumo interno en el marco del fuerte rol de liderazgo de YPF?

En un modelo de apertura indiscriminada solo puede verse afectada la industria local y el trabajo argentino.

Cambiemos ha tomado más de 166 mil millones de dólares deuda. ¿Acaso la tomaron para pagar los subsidios a la energía o para financiar la fuga de capitales de las minorías concentradas? ¿Cambiemos no logra contener la inflación, Acaso no la controlan por el mal hábito en el consumo de la energía? ¿Antes era la pesada herencia, ahora se da cuenta que la herencia son los malos hábitos de las argentinas y los argentinos?

La verdad pareciera ser que Macri fue hasta Vaca Muerta solo a hacer un spot publicitario. Un spot donde critica al pueblo por sus hábitos de consumo y los responsabiliza de las altas tarifas.

Macri fue a Vaca Muerta a declararle la batalla a la sociedad para poder seguir defendiendo las ganancias de una minoría empresaria. Y es la primera vez que lo reconoce. Hablando desde el tercer reservorio de gas convencional del planeta les dice a los argentinos como deben consumir para no pagar altas tarifas, e incluso amenaza con inflación y deuda si eso no se cumple.

El relato se separa cada vez más de la realidad y el presidente se separa cada vez más de la sociedad. Para justificar la ganancia de los empresarios Macri le declara la batalla a la sociedad.

A poco de asumir dijeron que los argentinos vivíamos en una ficción, y que por eso había que hacer algunos sacrificios. Es decir, dejar de vivir bien. Utilizaron la metáfora del avión que se cae y que había que estabilizar.

Después estiraron ese esfuerzo con promesas futuras de segundos semestres o cuartos trimestres donde vendría la estabilidad que nunca llegó. Hace un año, a falta de exigencias le pidieron al pueblo ceder un poco cada uno. Y ahí saquearon a los jubilados, intentaron e intentan implementar una reforma laboral, quitaron pensiones, redujeron asignaciones, despidieron trabajadores. En vez de recomendarle a los argentinos como lavarse los dientes, como prender la estufa, como cocinar, como bañarse, es hora de que empiecen a dar garantías para que todas esas cosas la puedan hacer todos y cada uno.

[1] http://www.oetec.org/nota.php?id=3183&area=1

[2] http://www.oetec.org/nota.php?id=3184&area=1